Frutas secas ayudan a controlar el síndrome metabólico

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El síndrome metabólico, caracterizado por el aumento de la resistencia a la insulina, aparecimiento del diabetes y un conjunto de trastornos que incluyen obesidad, esteatosis, hipertensión y colesterol elevado, es encontrado con mayor frecuencia en los infectados por la hepatitis C que en la población en general. Aún es desconocida la relación entre la hepatitis C y el síndrome metabólico observada nos infectados.

Un estudio realizado por investigadores españoles de la Universidad de Rovira i Virgili, de Reus (Tarragona) que acaba de ser publicado en “Archives of Internal Medicine” demuestra que una porción de frutas secas puede ayudar a controlar el conjunto de problemas que ocasiona el síndrome metabólico en pacientes de edad avanzada.

El estudio fue realizado con 1.224 personas con edades entre 55 y 80 años que presentaban alto riesgo de enfermedades cardíacas. Divididos en tres grupos uno recibió una dieta con poca grasa, otro grupo la dieta tradicional mediterránea sin restricción de calorías y un tercer grupo la dieta tradicional mediterránea sin restricción de calorías enriquecida con una porción diaria de frutas secas.

La dieta tradicional mediterránea es compuesta de verduras, frutas frescas, peces y grasas saludables, como el aceite de oliva, con poco consumo de carne roja y alcohol. Los beneficios de ésa dieta son mundialmente conocidos y relacionan esa dieta con menor riesgo de desarrollar diabetes, asma y otras enfermedades.

Uno de los grupos alimentados con la dieta mediterránea pasó a consumir 1 litro de aceite de oliva por semana y, el otro grupo alimentado con la dieta mediterránea pasó a consumir 30 gramos de frutas secas variadas (ciruelas, damascos, nueces, castañas, etc.), las cuales contienen nutrientes benéficos al organismo, como fibras, arginina, potasio, calcio y magnesio y, también, un alto nivel de grasa insaturada, similar a las encontradas en el aceite de oliva.

Al inicio del estudio sesenta e dos por ciento de los individuos presentaba todos los criterios que identifican el síndrome metabólico. Después de 12 meses de la aplicación de las dietas los criterios de evaluación del síndrome metabólico presentaban índices 14% menores en el grupo de la dieta mediterránea que incluía frutos secos, del 7% menor en el grupo que incluye el aceite de oliva y solamente 2% de los que consumieron la dieta pobre en grasas lograron algún beneficio.

Concluyen los autores que la dieta mediterránea tradicional sin restricción de calorías, pero enriquecida con frutas secas es un método útil en el control del síndrome metabólico.

Este artículo fue redactado con comentarios e interpretación personal de su autor, tomando como base la siguiente fuente:
Salas-Salvadó J, Fernández-Ballart J, Ros E, et al. Effect of a Mediterranean diet supplemented with nuts on metabolic syndrome status. Arch Intern Med 2008; 168: 2449-2458.

Carlos Varaldo
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