Historia natural de la progresión de la cirrosis

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Aclarando ser totalmente imposible se establecer una formula matemática que pueda prever como será la progresión de un caso de cirrosis ya que cada organismo es diferente, así, como las condiciones y enfermedades que puedan estar influenciando en el problema, en este artículo solamente intentaré explicar las fases por las cuales pasa un hígado que ya se encuentre con cirrosis.

Si usted es una persona que al leer un artículo se queda despavorido, pensando que con usted las cosas malas siempre acontecen y que va a tener todos los problemas relatados, entonces es mejor cerrar este artículo y no leer él totalmente. Puede parecer un artículo asustador, pero no es ésa mi intención. El objetivo es el de concienciar el paciente con cirrosis de los cuidados que debe observar en su cuadro clínico y, al conocer las implicaciones del cirrosis podrá mejor discutir con los médicos sobre los procedimientos que están siendo realizados. No podemos olvidar que paciente bien informado y conocedor de su condición siempre logra mejor respuesta terapéutica y mejor atención por parte de los profesionales de la salud.

La historia natural se divide en dos fases principales. Tenemos la fase llamada “compensada” la cual por ser la fase inicial de la cirrosis es generalmente asintomática y, a continuación, aparece la fase llamada a “descompensada”, fase está donde aparecen las complicaciones consecuentes de un hígado cirrótico.

En el cirrosis compensado, cuando la presión en la vena portal se encuentra en niveles normales la expectativa de vida es muy buena, en medía de 12 años. Ya con el aparecimiento de las complicaciones, tales como el aparecimiento de varices en el esófago, acumulo de fluidos en el estomago (ascitis), peritonitis bacterial espontánea, encefalopatía, etc., la expectativa de vida puede se quedar en pocos años, entre 2 y 4 años.

En la primera etapa de un cuadro cirrótico, con ausencia de varices en el esófago o de ascitis la probabilidad de muerte un año después del diagnostico es mínima, inferior a 1%. Según el consenso de la Asociación Europea para Estudio del Hígado, resultando en las recomendaciones “BAVENO IV”, 7% de ésos pacientes desarrollan varices en el esófago y 4,4% ascitis (con o sin varices) pasando a la segunda etapa de la progresión del cirrosis.

En una segunda etapa, cuando aparecen varices en el esófago, pero no aparece la ascitis ni el sangrado de las varices, la mortalidad llega a los 3,4% de los pacientes en el primer año después del diagnostico, siendo que 6,6% podrán tener hemorragias en el esófago y 4% desarrollar ascitis, pasando a la etapa 3 del cirrosis.

En la etapa 3 se encuadran los pacientes con ascitis repetitivas que presentan, o no, varices en el esófago sin sangramientos. En éstos la mortalidad llega a los 20% en el primer año. En un 7,6% de estos pacientes aparecen hemorragias por rompimiento de las varices existentes en el esófago.

En la etapa 4 se encuadran los pacientes cirróticos que presentan hemorragia gastrointestinal con o sin la presencia de ascitis. La mortalidad en un año desde el aparecimiento de los eventos llega a los 57% de los pacientes.

Continuando con lo descrito en el consenso “BAVENO IV” las etapas 1y 2 corresponden a pacientes con cirrosis compensada y las etapas 3 y 4 a pacientes descompensados en el cuadro cirrótico.

COMENTARIO FINAL:

Tal cual coloqué al inicio mi intención no es asustar y sí colocar de forma desnuda y cruda lo que puede acontecer. Espero que eso contribuya a concienciar el paciente cirrótico a que él debe colaborar con los médicos en el sentido de evitar acelerar la progresión de la enfermedad. Vemos que en las tres primeras etapas la probabilidad de muerte en el primer año es bien menor que la probabilidad de sobrevivencia, así, cada paciente debe escoger en cual de los dos grupos quiere se colocar. Si quiere participar de aquél en el cual es llevado al cementerio por los amigos o, de aquél que va a despedirse de un amigo en el entierro.

El titulo del artículo es referente a la “Historia natural”, pero existen factores de riesgo para evitar una progresión más acelerada de la cirrosis en la cual el paciente tiene mucha o total responsabilidad. El peso arriba del ideal es prejudicial (pudiendo ser controlado por el paciente), la alimentación equilibrada, la prohibición total de bebidas alcohólicas, la estructura muscular (la cual puede ser mejorada con la práctica de ejercicios aerobios diariamente), el pensamiento positivo y el seguimiento estricto de las recomendaciones médicas son fundamentales para evitar acelerar la cirrosis.

Este artículo fue redactado con comentarios e interpretación personal de su autor, tomando como base la siguiente fuente:
“BAVENO IV” (Evolving Consensus in Portal Hypertension Report of the Baveno IV Consensus Workshop on methodology of diagnosis and therapy in portal hypertension – Roberto de Franchis – Journal of Hepatology 43 (2005) 167-176)

Carlos Varaldo
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