EASL 2010 – El consumo de gaseosas aumenta la grasa en el hígado

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La pesquisa acompañó 120 pacientes que sufrieron problemas cardíacos (estenosis aórtica) entre los cuales 70 consumían gaseosas de forma moderada y 50 de ellos bebían gaseosas en gran cantidad, objetivando relacionar el uso de las gaseosas y los problemas cardíacos. Durante la pesquisa fueron reclutados más 30 individuos que no bebían refrescos.

Los pacientes que abusaban de las gaseosas mostraban un riesgo del 70% de formación de plaquetas en las arterias (arteriosclerosis), contra 30% que fue encontrado en los otros pacientes. La superioridad de la estenosis aórtica fue del 30% en los que bebían gaseosas arriba de lo normal, contra solamente 10% en los otros pacientes.

Los pacientes que consumen gaseosas de forma excesiva presentan mayor resistencia a la insulina, entre los cuales se encontró un índice HOMA-IR medio de 3,8 (contra una media de 2,6 en el grupo control). El nivel de los triglicéridos entre los que abusan de los refrescos fue en media de 208, contra solamente 148 en el grupo control.

Muchos estarán se preguntando por qué estoy escribiendo de gaseosas y problemas cardíacos, pero es que el resultado de la pesquisa encontró la relación que existe entre el consumo de gaseosas y depósitos de grasa en el hígado (esteatosis), un problema que aparece mucho en portadores de hepatitis y que acelera la progresión de la fibrosis.

Es aquí que entra la cuestión y motivo de este alerta sobre el consumo excesivo de gaseosas. Fue encontrado que 71% de los individuos que consumían gaseosas en exceso presentaban un hígado graso en nivel alto.

Concluyen los autores que el consumo excesivo de gaseosas está relacionado con mayor riesgo de problemas en el corazón, del aparecimiento de la arteriosclerosis y del aumento de los depósitos de grasa en el hígado (esteatosis).

Así, para quien ya tiene una hepatitis atacando el hígado, sea hepatitis B o C, la mejor recomendación que puede ser hecha es beber gaseosas de forma moderada, sin abusar.

Este artículo fue redactado con comentarios e interpretación personal de su autor, tomando como base la siguiente fuente:
EASL 2010 – Association between excessive soft drink consumption, non alcoholic fatty liver disease (nafld), and coronary artery disease – F. Nassar, A. Djibre, A. Marmor, N. Assy – Internal Medicine, Western Galilee Hospital, Naharyia, Liver Unit, Cardiology, Ziv Medical Centre, Safed, Faculty of Medicine, Technion Institute, Haifa, Israel – Abstract: 363 – Journal of Hepatology, Supplement No 1, Volume 52, 2010, Page S150

Carlos Varaldo
www.hepato.com
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