Cirrosis y várices en el esófago

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Las várices esofágicas se forman como consecuencia de la hipertensión portal (una complicación progresiva de la cirrosis). La ruptura y el sangrado de las várices esofágicas son complicaciones graves de la hipertensión portal y si no tratadas correctamente pueden presentar alta tasa de mortalidad.

La cirrosis es la causa más común de hipertensión portal. Si la tensión aumenta demasiado se produce la formación de las várices e a seguir la ruptura de las várices. La probabilidad que una várice se rompa y sangre crece al aumentar el tamaño y el diámetro de la várice.

En pacientes con cirrosis entre 30% y 70% presentan várices en el esófago, y entre 9 y 36% tienen lo que se conoce como várices de “alto riesgo”. En pacientes con cirrosis las várices aparecen a una tasa anual entre 5 y 8%, pero las várices son suficientemente grandes para colocar o paciente en riesgo de sangrado en solo 1 a 2% de los casos. A cada año, aproximadamente entre 4 y 30% de los pacientes con várices pequeñas presentará várices grandes y por lo tanto estará en riesgo de sangrar.

Un paciente cirrótico que aún no presente várices todavía no ha desarrollado hipertensión portal, o su presión portal todavía no es suficientemente elevada como para que aparezcan várices. A medida que la presión portal aumenta, el paciente puede pasar a presentar pequeñas várices.

La endoscopia del esófago es el patrón oro para el diagnóstico de várices esofágicas. La ecografía con Doppler de la circulación sanguínea (no la ecografía endoscópica) es una opción no recomendada. Si bien es una mala segunda opción, ciertamente puede demostrar la presencia de várices.

Aproximadamente 30% de los pacientes con várices esofágicas presentarán sangrado dentro del primer año siguiente al diagnóstico.

En los pacientes con cirrosis y varices esofágicas se recomienda la prevención de la primera hemorragia con betabloqueantes. Esta recomendación se fundamenta en la elevada eficacia, bajo coste y fácil administración del tratamiento. La ligadura de varices es un tratamiento de mayor eficacia que se ha propuesto como alternativa a los betabloqueantes.

Carlos Varaldo
www.hepato.com
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