Mala digestión – Alimentación, dieta y ejercicios para ayudar el hígado en la digestión

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Pasadas las fiestas de fin de año e imaginando que muchos abusaron de las comidas, aumentando de peso, nada más oportuno que esta semana hablar de alimentación, dietas, estrés y ejercicios.

Dieta, ejercicio, no se estresar y mantener un peso saludable son estrategias importantes para ayudar a reducir la progresión del daño en el hígado en las enfermedades hepáticas y en el caso de la esteatosis (hígado graso) posiblemente eliminar el problema. Vamos entonces ver una por una de esas situaciones.

Hablando de la Mala Digestión

Cuando de la mala digestión los síntomas son bastantes variados, pero frecuentemente es una sensación de hinchazón o estómago lleno después de comer, popularmente se dice que “no cayó redondo”.

El hígado desempeña muchas funciones esenciales relacionadas con la digestión, metabolismo, inmunidad, y el almacenamiento de nutrientes dentro del cuerpo. En la digestión el hígado produce la bilis, que es responsable por la metabolización de las grasas para una absorción más fácil, bilis, es un fluido que contiene, entre otras substancias, agua, productos químicos, y ácidos biliares. La bilis es almacenada en la vesícula biliar y cuando el alimento entra en el duodeno (la primera parte del intestino delgado), la bilis es secretada para el duodeno, para ayudar en la digestión de alimentos. El hígado es uno de los órganos más activos en su cuerpo.

El hígado posee un sistema de desintoxicación, en que las drogas y toxinas son químicamente convertidos en moléculas que pueden ser eliminados a través de los riñones (en la orina) o del intestino (heces). El hígado es también responsable por la síntesis de la mayor parte de las proteínas que circulan en la sangre, y que producen la bilis, lo que es importante para la digestión de grasas y es usado para la excreción de colesterol y otras moléculas solubles en gordura.

El hígado es el principal órgano involucrado en el mantenimiento de azúcar en la sangre. Monitoriza las necesidades de glucosa de su cuerpo y suministra la glucosa de la digestión.

El hígado es el principal órgano también en la cual las grasas son metabolizadas. El hígado puede hacer el colesterol y es el local primario en que el colesterol es removido de la sangre. El hígado elimina colesterol bajo la forma de ácidos biliares. Todos los días, el hígado segrega cerca de 500 mililitros de ácidos biliares, que son utilizados durante la digestión para solubilizar gorduras.

Para evitar tener mala digestión siga los siguientes consejos:

– Coma pequeñas porciones y evite excesos.

– Coma comidas menores, más frecuentes.

– Mastique la comida despacio y completamente.

– No beba durante las comidas.

– Evite actividades que resultan en engullir exceso de aire, tales como fumar, comer rápidamente, masticar chicle, y bebidas con gas.

– No se acueste hasta dos horas después de comer.

– Mantenga su peso ideal bajo control.

Alimentos que pueden agravar la mala digestión:

– Alcohol

– Porotos (Frijoles)

– Té con cafeína

– Café

– Coca Cola, Pepsi o similares

– Lácteos

– Frituras

– Zumo de naranja

– Cacahuete (Mani)

– Pimienta

– Rábano

– Salsas picantes

– Tabaco

– Zumo de tomate

Hablando del estrés

El estrés también puede provocar problema en la digestión, pero venturosamente son muchas las técnicas para reducir el estrés, como el relajamiento, terapia comportamental, ejercicios, oír música suave, reducir la fatiga, etc.. En general:

– Descanse bastante.

– Adopte una rutina para dormir. Vaya para la cama y levante, en el mismo horario a cada día.

– Evite cafeína después del mediodía.

– Evite se quedar largos períodos sin dormir, con mucho sueño.

Hablando del Ejercicio

Ejercicios aerobios rutinarios refuerzan los músculos del estómago y son una santa medicina para el aparato digestivo.

– Realice ejercicios aerobios tres a cinco veces por semana, durante 20 a 40 minutos por sesión. (Consulte el médico antes de empezar cualquier nueva rutina de ejercicios).

– No haga ejercicio inmediatamente después de comer.

– No haga ejercicio en los días muy calientes.

Hablando de la masticación para una saludable digestión

La importancia de la masticación es de fundamental importancia para una correcta digestión.

– Mastique bien.

– Masticar es el proceso físico de romper el alimento en fragmentos menores. Masticación completa mezcla bien los alimentos con la saliva, que humedece las partículas de alimento y suministra las enzimas, como la amilasa y la lipasa, necesarias para la digestión de la gordura.

Masticar es la forma de señalizar el cuerpo para empezar el proceso de digestión, alertando el estómago y el páncreas para preparar el proceso digestivo. Cuando una comida no es bien masticada, los fragmentos de alimentos son muy grandes y entonces las enzimas digestivas que actúan sobre la superficie de los pedazos de alimentos ocasionan una digestión incompleta. Los nutrientes estarán siendo dejados en la comida y no serán absorbidos, pero también será una comida extra para las bacterias en el colon, resultando en crecimiento excesivo de bacterias, produciendo gases y los síntomas de la indigestión.

Hablando de alimentación para los casos más avanzados de la enfermedad hepática

– Comer grandes cantidades de alimentos ricos en carbohidratos. Los hidratos de carbono deben ser la mayor fuente de calorías en esta dieta.

– Comer una cantidad moderada de gordura, como indicado por el médico. El aumento de hidratos de carbono y gordura ayuda evitar la degradación de proteínas en el hígado.

– Comer cerca de 1 gramo de proteína por kilogramo de peso corporal. Esto significa que un individuo de 70 quilos debe comer 70 gramos de proteína por día. Esto no incluye la proteína de los alimentos y vegetales ricos en almidón. Pero recuerde que una persona con un hígado muy damnificado puede necesitar comer menos proteína. Converse con su médico sobre sus necesidades de proteína.

– Tomar suplementos de vitaminas, especialmente del complejo B de vitaminas.

– Reducir la cantidad de sal que usted consume (normalmente menos de 1.500 miligramos por día), si usted está reteniendo líquidos.

Siempre converse con su médico sobre la dieta que es mejor para usted.

Carlos Varaldo
www.hepato.com
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