09/07/2007
Alterações da tiróide durante o tratamento com interferon
O tratamento com interferon por se tratar de um imunomodulador pode produzir diversas alterações no organismo, especialmente na glândula tiróide em aproximadamente 3% a 4% dos pacientes tratados, os quais podem desenvolver hipo ou hipertiroidismo e os anticorpos antitiróideos (antimicrossomais e antitireoglobulina) podem estar presentes até em 30% dos pacientes (em especial mulheres) com hepatite C.
A aparição dos anticorpos antitiróideos é um fator de risco para desenvolver tireoidites autoimune motivo pelo qual o médico deve estar atento a sua detecção junto à do hormônio tiroestimulante (TSH), devendo ser uma norma a realização de exames de detecção em todos os pacientes antes de começar o tratamento com interferon peguilado e ribavirina.
Durante o tratamento, deve-se realizar um controle da função tiróide cada três a quatro meses até o final do tratamento.
Em aproximadamente a metade dos pacientes o hipotiroidismo é transitório, mas em alguns casos o hipotiroidismo induzido pelo interferon pode ser irreversível depois do final do tratamento da hepatite C.
A detecção do hipotiroidismo durante o tratamento não é uma indicação para sua interrupção, especialmente se o tratamento da hepatite C apresenta critérios favoráveis de resposta terapêutica podendo se tentar controlar a alteração com tratamento utilizando hormônio tiróide.
O desenvolvimento de hipertiroidismo é menos freqüente durante o tratamento com interferon e pode preceder ao hipotiroidismo durante a evolução de uma tireoidite autoimune.
Carlos Varaldo
Grupo Otimismo
 |
GRUPO OPTIMISMO DE AYUDA AL PORTADOR DE HEPATITIS
ONG - Registro n°.: 176.655 - RCPJ-RJ - CNPJ: 06.294.240/0001-22 Rio de Janeiro - Brasil
Tel. (55.21) - 9973.6832
e-mail: hepato@hepato.com Internet: www.hepato.com |
09/07/2007
Alteraciones tiroideas durante el tratamiento con interferón
El tratamiento con interferón por se tratar de un inmunomodulador puede producir diversas alteraciones en el organismo, especialmente la tiroideas en aproximadamente 3% a 4% de los pacientes tratados, los cuales pueden desarrollar hipo o hipertiroidismo y los anticuerpos antitiroideos (antimicrosomales y antitiroglobulina) pueden estar presentes hasta en un 30% de los pacientes (mayoritariamente mujeres) con hepatitis C crónica.
El aparecimiento de los anticuerpos antitiroideos es un factor de riesgo de desarrollar tiroiditis auto inmune y por lo cual el médico debe estar atento y su detección junto a la de la hormona tiroestimulante debiendo ser una norma la realización de pruebas de detección en todos los pacientes antes de comenzar el tratamiento con interferón pegilado y ribavirina.
Durante el tratamiento, se debe realizar un control de la función tiroidea cada tres a cuatro meses hasta la finalización del tratamiento.
En aproximadamente la mitad de los pacientes el hipotiroidismo es transitorio, pero en algunos casos el hipotiroidismo inducido por el interferón puede ser irreversible después del final del tratamiento de la hepatitis C.
La detección del hipotiroidismo durante el tratamiento no es una indicación para su interrupción, especialmente si el tratamiento de la hepatitis C presenta criterios favorables de respuesta terapéutica pudiendo se tentar controlar la alteración con el tratamiento utilizando hormona tiroidea.
El desarrollo de hipertiroidismo es menos frecuente durante el tratamiento con interferón y puede preceder al hipotiroidismo durante la evolución de una tiroiditis auto inmune.
Carlos Varaldo
Grupo Optimismo