11/04/2008
O absurdo da contaminação com a hepatite A!
Os casos de hepatite A que mantém afastados jogadores do Internacional de Porto Alegre coloca em evidencia que a população brasileira adulta não está imune a hepatite A como divulgado pelo ministério da saúde. A hepatite A é uma doença geralmente benigna em crianças, mas pode ser altamente perigosa se adquirida na idade adulta.
Observando os critérios da fila de transplante de fígado poderá se constatar que a maioria das hepatites fulminantes, as quais necessitam de um transplante urgente como única medida para evitar o óbito, são na sua grande maioria ocasionadas por culpa da infecção com a hepatite A.
A hepatite A é uma doença do subdesenvolvimento, da falta de infra-estrutura em esgotos e tratamento de água. A transmissão acontece por fezes de portadores que contaminam a água e consequentemente alimentos que serão consumidos por indivíduos sem imunidade, ou simplesmente por valas negras, tão comuns nas regiões carentes.
Existe vacina altamente eficaz para prevenir a hepatite A. Paises que estão vacinando as crianças ao cumprir um ano de vida apresentam resultados extraordinários. Israel, após três anos de vacinação nos acampamentos palestinos conseguiu reduzir a incidência da hepatite A nas crianças de 70% para 5%. Na Argentina, onde a vacinação foi implementada dois anos atrás conseguiu a façanha de reduzir os transplantes de urgência por hepatite fulminante de 14 por ano para nenhum necessário no ano passado.
O ministério da saúde no Brasil não acha necessário aplicar a vacina alegando que até 80% dos brasileiros já tiveram contato com a hepatite A, ficando imunizados pelo resto da vida. Isso é um lamentável equivoco, pois numa área carente, com valas negras e sem tratamento de água ou esgoto esses números podem representar a realidade local, mas quantos indivíduos que residem em áreas com infra-estrutura adequada e recebem água tratada foram contaminados com hepatite A na infância? Com certeza muitos poucos. É essa população que sofre na fase adulta ao se contaminar com a hepatite A. Indivíduos adultos com diversos problemas de saúde, com organismos debilitados, podem morrer por causa da hepatite A.
Possui o Brasil uma estrutura de vacinação montada que poderia perfeitamente realizar a vacinação de crianças ao completar 1 ano de idade. Nascem no Brasil 3,5 milhões de crianças a cada ano e, o custo da vacina em grande quantidade é de somente sete dólares, sendo necessárias duas doses para ficar imune a doença.
Erradicar a hepatite A no Brasil custaria menos de oitenta milhões de reais por ano, com resultados extraordinários em dois ou três anos de campanha. Poderá também se combater a hepatite A se oferecendo acesso a toda a população brasileira a serviços de captação e tratamento de esgotos e de água, mas essa solução poderá levar décadas, tal vez séculos, dispensando nesse tempo recursos financeiros incalculáveis para atender a saúde da população afetada.
Carlos Varaldo
Grupo Otimismo
 |
GRUPO OPTIMISMO DE AYUDA AL PORTADOR DE HEPATITIS
ONG - Registro n°.: 176.655 - RCPJ-RJ - CNPJ: 06.294.240/0001-22 Rio de Janeiro - Brasil
Tel. (55.21) - 9973.6832
e-mail: hepato@hepato.com Internet: www.hepato.com |
11/04/2008
¡El absurdo de la contaminación por hepatitis A!
Los casos de hepatitis A que afecta jugadores del equipo de fútbol Internacional de Porto Alegre, Brasil, coloca en evidencia que la población brasileña adulta no está inmune a la hepatitis A como divulgado por el ministerio de la salud. La hepatitis A es una enfermedad generalmente benigna en niños, pero puede ser altamente peligrosa si adquirida en la edad adulta.
Observando los criterios de la fila de trasplante de hígado podrá se constatar que la mayoría de las hepatitis fulminantes, las cuales necesitan un trasplante urgente como única medida para evitar el óbito, son en su gran mayoría ocasionadas por culpa de la infección con l hepatitis A.
La hepatitis A es una enfermedad del subdesarrollo, de la falta de infraestructura en cloacas y tratamiento de agua. La transmisión acontece por heces de portadores que contaminan el agua y consecuentemente alimentos que serán consumidos por individuos sin inmunidad.
Existe vacuna altamente eficaz para prevenir la hepatitis A. Países que están vacunando los niños al cumplir un año de vida presentan resultados extraordinarios. Israel, después de tres años de vacunación en los campamentos palestinos consiguió reducir la incidencia de la hepatitis A en los niños del 70% para 5%. En la Argentina, donde la vacunación fue implementada dos años atrás logró la hazaña de reducir los trasplantes de urgencia por hepatitis fulminante de 14 por año para ninguno necesario en el año pasado.
El ministerio de la salud en Brasil no cree necesario aplicar la vacuna alegando que hasta 80% de los brasileños ya tuvieron contacto con la hepatitis A, quedando inmunizados por el resto de la vida. Eso es un lamentable equivoco, pues en una área carente, ¿con zanjas a cielo abierto y sin tratamiento de agua o cloacas esos números pueden representar la realidad local, pero cuántos individuos qué residen en áreas con infraestructura adecuada y reciben agua tratada fueron infectados con hepatitis A en la infancia? Con seguridad muy pocos. Es esa población que sufre en la fase adulta al se contaminar con la hepatitis A. Individuos adultos con diversos problemas de salud, con organismos debilitados, pueden morir a causa de la hepatitis A.
Posee Brasil una estructura de vacunación montada que podría perfectamente realizar la vacunación de niños al completar 1 año de edad. Nacen en Brasil 3,5 millones de niños a cada año y, el costo de la vacuna en gran cantidad es de solamente siete dólares, siendo necesarias dos dosis para quedar inmune a la enfermedad.
Erradicar la hepatitis A en Brasil costaría menos de cincuenta millones de dólares por año, con resultados extraordinarios en dos o tres años de campaña. Podrá también se combatir la hepatitis A se ofreciendo acceso a toda la población brasileña a servicios de captación y tratamiento de cloacas y de agua, pero esa solución podrá llevar décadas, tal vez siglos, dispensando en ese tiempo recursos financieros incalculables para atender la salud de la población afectada.
Carlos Varaldo
Grupo Optimismo