Vitamina D – Deficiencia en las hepatitis es asociada a una mayor enfermedad en el hígado

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Concluyen los autores del estudio que la deficiencia de vitamina D es muy común y frecuentemente observada en las enfermedades hepáticas crónicas asociadas a hepatitis B y C. Afecta negativamente el hígado y promueve la progresión de las enfermedades del hígado, pero las relaciones causales aún no son totalmente comprendidas.

Varios efectos de la vitamina D, incluyendo propiedades antiinflamatorias, anti-fibróticas y antitumorales, enfatizaron una asociación de deficiencia de vitamina D con finales desfavorables de la enfermedad hepática, en particular con la cirrosis hepática.

Actualmente, no está aprobada ninguna recomendación para suplementación con vitamina D como regímenes de tratamiento adyuvante en la hepatitis vírica y disturbios crónicos relacionados.

La vitamina D, que en la realidad es una hormona, tiene, allende sus efectos en el metabolismo óseo, actúa también en la modulación de respuestas inmunes contra agentes infecciosos y en la inhibición en el origen de los tumores, sean cancerígenos o no. Así, la deficiencia de vitamina D está asociada a varias malignidades, pero también a una infinidad de enfermedades infecciosas. Entre otras enfermedades transmisibles, la deficiencia de vitamina D está involucrada en la patogénesis de enfermedades hepáticas crónicas causadas por virus de la hepatitis B y C

El estudio, una revisión de 290 artículos de la literatura publicada en PubMed, MEDLINE y ClinicalTrials.gov aborda aspectos generales de la deficiencia de vitamina D y, en particular, el significado de la deficiencia de vitamina D en el final de enfermedades hepáticas crónicas relacionadas las hepatitis B y C.

MI COMENTARIO

Son muchos los estudios sobre los efectos de la vitamina D en el organismo, prácticamente todos muestran que personas con enfermedades crónicas en general los niveles de la vitamina D son deficientes, pero como colocan los autores del estudio aún no existe un consenso que recomiende cuando a suplementación.

Por tanto, lo mejor que una persona puede hacer es seguir una alimentación que supla el organismo de la vitamina D ingiriendo alimentos como Lácteos (Quesos, leche, yogur) – Ostras – Salmón – Atún – Sardina – Huevos – Hígado de gallina e hígado bovino – Naranja – Champiñones, entre varios otros, pero sin olvidar que para el organismo absorber y metabolizar la vitamina D es necesario tomar sol. Con 10 o 15 minutos de exposición al sol fuerte, aquél entre a las 10.00 y 15.00 horas, unas tres veces por semana es suficiente para absorber la vitamina D de los alimentos en el organismo.

Este artículo fue redactado con comentarios e interpretación personal de su autor, tomando como base la siguiente fuente: Vitamin D deficiency and hepatitis viruses-associated liver diseases: A literature review – Nghiem Xuan Hoan, Hoang Van Tong, Le Huu Song, Christian G Meyer, Thirumalaisamy P Velavan – World J Gastroenterol. Jan 28, 2018; 24(4): 445-460

Carlos Varaldo
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