Una nueva epidemia global: la grasa en el hígado

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Un problema para gordos y flacos, al menos 1 de cada 4 personas puede tener depósitos de grasa en el hígado, una enfermedad que quizás usted nunca haya escuchado y que la mayoría de las personas no saben que tienen.

La mayoría de las veces esta enfermedad del hígado es leve, pero en muchos casos conlleva a problemas de salud graves. Todavía no hay medicamentos de tratamiento para controlar o reverter la grasa en el hígado, pero es posible tratarla con cambios inteligentes en el estilo de vida.

Tener poca grasa en el hígado es generalmente es inofensivo, pero algunas personas desarrollan una versión más grave llamada esteatohepatitis-no-alcohólica (NASH) cuando se producen cambios que impiden que el hígado funcione correctamente. Como el hígado filtra las toxinas de la sangre, este es un grave problema de salud.

El primer efecto que causa la grasa en el hígado es la inflamación, el hígado se inflama y aumenta de tamaño, la que causa fibrosis y puede provocar la cirrosis, aumentando la posibilidad de cáncer de hígado y enfermedades cardíacas.

Los médicos e investigadores aún no entienden completamente por qué algunas personas acumulan grasa en el hígado y otras no. Hay grupos de personas donde es más frecuente encontrar grasa en el hígado, esto sucede a las personas con sobrepeso u obesas, a las personas con diabetes, colesterol alto y triglicéridos, presión arterial alta, hepatitis C y otras infecciones del hígado, que usan de algunos medicamentos como los esteroides o medicamentos para tratar el cáncer o medicinas para problemas del corazón.

SÍNTOMAS

La mayoría de las personas con grasa en el hígado no tienen ningún síntoma y, por lo tanto, es una enfermedad muy peligrosa.

El síntoma más común es sentir dolor o presión en el lado derecho del abdomen o sentirse cansado sin explicar por qué. Otros pueden perder su apetito y otros perder peso sin entender la razón.

DIAGNÓSTICO

Las pruebas normales realizadas en el examen médico, como el hemograma, no diagnostican la presencia de grasa en el hígado. Las pruebas de transaminasas pueden indicar cambios en la función hepática y, por el momento, el mejor método para diagnosticar la grasa hepática es la ecografía o la tomografía.

Una característica, incluso en personas delgadas, es la llamada grasa visceral, es decir, aquella pequeña barriga y las “ondas” sobrantes de piel que aparecen en el costado de la barriga, el cuerpo parece tener lo que se llama forma de “pera” siendo un alerta para la persona

TRATAMIENTO

Todavía no hay medicamentos para controlar o eliminar la grasa del hígado, pero hay muchas cosas que usted puede hacer por su cuenta para el control e incluso la eliminación. El tratamiento dependerá luego de cambiar algunas actitudes de estilo de vida que han causado la grasa en el hígado.

Es necesario perder peso basándose en una alimentación saludable con menos calorías (ATENCIÓN: No tomar medicamentos para perder peso o hacer una dieta radical, esto puede empeorar la situación) reduciendo el peso lentamente. Hasta dos kilos por semana es bueno, más que eso no está indicado. Perder entre siete y diez por ciento del peso corporal puede ayudar a disminuir la grasa en el hígado.

Junto con la pérdida de peso, es muy importante hacer ejercicios, incluso siendo difícil procure encontrar un horario en su rutina para hacer ejercicio. Una actividad moderada como una caminata rápida treinta minutos durante cinco días (ciento y cincuenta minutos a la semana) puede eliminar algo de la grasa en el hígado. El ciclismo y la natación también son actividades recomendadas. Beber alcohol es contraproducente, pero no es fácil para de beber totalmente, por lo tanto, si beber, beba moderado, no se exceda.

El cuidado adecuado de la diabetes y el colesterol alto es crucial. Hable con su médico acerca de los medicamentos que está tomando, algunos de los cuales pueden afectar el hígado y deberán cambiarse.

El médico especialista ideal para cuidar el hígado es el hepatólogo, pero desafortunadamente no hay muchos. Un buen médico general interesado en la función hepática también ayuda en las recomendaciones a seguir.

Consulte a su médico (o un especialista en hígado, llamado hepatólogo) con regularidad para mantenerlo informado sobre cualquier cambio que deba hacer a su plan de tratamiento con el tiempo.

Y no se olvide, informe a su médico antes de comenzar a tomar cualquier medicamento, vitamina o suplemento nuevo, incluidos los medicamentos de venta libre, que pueden dañar el hígado. Tenga cuidado con los tés de hierbas, no porque sean naturales, son seguros. ¡Recuerda que el veneno de serpiente también es natural!

PARA TOMAR COMO ALERTA

La grasa en el hígado ya está a punto de ser la principal causa de cáncer y la necesidad de trasplantes de hígado

Carlos Varaldo
www.hepato.com
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