La forma del cuerpo puede indicar problemas de salud

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Cuando un paciente comparece a una consulta médica, al ingresar a la oficina, el profesional de la salud en muchos casos puede identificar posibles enfermedades simplemente observando características específicas en la forma del cuerpo. Varias enfermedades tienen esta característica. En la circunferencia del abdomen, hay dos formas corporales que ayudan al profesional a hacer un diagnóstico probable de enfermedades.

FORMA DE MANZANA

Entre los hombres, la grasa es almacenada alrededor del estómago mientras que la parte inferior del cuerpo permanece delgada causando una mudanza en la forma del cuerpo que se la identifica como “forma de manzana”. Esto indica que es muy probable que la persona tenga más grasa dentro del abdomen, alrededor de los órganos internos, especialmente en el hígado, en lugar de debajo de la piel. La “forma de manzana” está más estrechamente relacionada con la enfermedad cardíaca, la grasa del hígado (esteatosis), el cáncer, la diabetes tipo 2 y el colesterol alto.

(Maça es Manzana es Español)

FORMA DE PERA

Las personas que desarrollan una forma de pera tienen grasa extra en la cadera y el muslo. Es más común entre las mujeres jóvenes y puede ser el factor del por qué generalmente viven más que los hombres. Esto se debe a que la grasa del vientre, más común en los hombres, “forma de manzana”, está relacionada con más problemas de salud que la grasa de la parte inferior del cuerpo, “forma de pera”.

Pero después de la menopausia, la mujer pierde la “forma de pera” y desarrolla la “forma de manzana” y pasa a tener los mismos problemas que los hombres, es decir, una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades cardíacas, grasa en el hígado (esteatosis), cáncer.  diabetes tipo 2 y colesterol alto.

La siguiente ilustración (cortesía de nutricaointegrativa.com) ilustra en el dibujo las características de las dos formas que desarrolla el cuerpo y las posibles enfermedades que pueden causar.

OBESIDAD

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos clasifican la obesidad como una “epidemia” que contribuye a una mayor tasa de enfermedad cardíaca, enfermedad hepática, accidente cerebrovascular, diabetes y algunos tipos de cáncer.

Los médicos no solo usan la forma del cuerpo para evaluar la salud del paciente. Para medir la grasa corporal, utilizan el índice de masa corporal (IMC) que relaciona la altura y el peso de la persona. Un puntaje de 25 o más puntos sugiere que el paciente tiene sobrepeso y si el resultado es de 30 o más puntos, el paciente ya se considera obeso. El IMC no diagnostica dónde se encuentra la grasa en el cuerpo.

El tamaño de la cintura es una forma sencilla de medir la cantidad de grasa y puede indicar las posibilidades de problemas de salud como enfermedades cardíacas, grasa hepática (esteatosis) y diabetes tipo 2. Para conocer el tamaño de la cintura, debe se utilizar una cinta métrica en altura del ombligo y envolverla alrededor del cuerpo. (No se debe contraer el estómago al medir). En las mujeres, 88 centímetros o más es un signo de demasiada grasa abdominal. En los hombres, cuando supera los 102 centímetros.

Más de 80 centímetros para las mujeres y 94 centímetros para los hombres ya representan un mayor riesgo. Más de 88 centímetros para las mujeres y 102 centímetros para los hombres caracterizan un riesgo mucho mayor.

NUTRICIÓN Y EJERCICIO PARA CAMBIAR LA FORMA DEL CUERPO

En muchos casos, la forma del cuerpo es algo con lo que una persona nace. El ejercicio puede ayudar a eliminar la grasa más profunda y desarrollar músculos, incluso si el peso sigue siendo el mismo. Y si la persona pierde peso, el ejercicio regular puede ayudar a mantenerlo. Idealmente, es realizar al menos 30 minutos de ejercicio moderado diariamente durante cinco días a la semana.

Las grasas trans y los alimentos y bebidas endulzados parecen aumentar la grasa del vientre. Una dieta centrada en verduras, frutas y granos integrales ayuda a reducir la grasa del vientre. Se recomienda comer proteínas como carnes magras, pollo sin piel, pescado, huevos, frijoles y productos lácteos bajos en grasa.

Carlos Varaldo
www.hepato.com
hepato@hepato.com 

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Carlos Varaldo y el Grupo Optimismo declaran que no tienen relaciones económicas relevantes con eventuales patrocinadores de las diversas actividades.

Aviso legal: Las informaciones de este texto son meramente informativas y no pueden ser consideradas ni utilizadas como indicación médica.

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